Consultoría. Tipos y servicios

Cuando una empresa o profesional detecta fallas en su gestión o en alguno de los aspectos fundamentales que lo conforman, contratar un servicio de consultoría, es la mejor opción para poner remedio.

Cuando una empresa o profesional detecta fallas en su gestión o en alguno de los aspectos fundamentales que lo conforman, contratar un servicio de consultoría, es la mejor opción para poner remedio.

Pero ¿qué es exactamente una consultoría? Se trata de un servicio profesional que se especializa en ciertas ramas y áreas concretas; los consultores o consultoras que prestan el servicio, poseen los conocimientos específicos y necesarios para asesorar a sus clientes. Con este asesoramiento, las empresas o profesionales, solventan los problemas que puedan tener en cualquiera de los campos que abarque su empresa o servicio.

Desde HotelUp Consulting, nos explican los expertos, los diferentes tipos de consultoría que una empresa puede requerir. Con su ayuda, vamos a repasar esos servicios y la manera en la que pueden ayudar a cualquier profesional a gestionar o mejorar cualquier aspecto de sus servicios.

A grandes rasgos, los servicios de consultoría, pueden ayudar a la empresa a aumentar las ventas, la rentabilidad, minimizar gastos, optimizar procesos, adaptarse a las tendencias, desarrollar el potencial etc. Contar con un servicio de consultoría puede ser un añadido ventajoso por las múltiples posibilidades que ofrecen.

Tipos de consultoría que podemos necesitar

Teniendo en cuenta el tipo de empresa, servicio o profesional, las necesidades pueden ser de una u otra índole. No obstante, de forma generalizada, los tipos de consultoría más solicitados se pueden clasificar en los siguientes tipos.

Consultoría estratégica. Con este tipo concreto de consultoría, el cliente que la solicite puede obtener y disponer de una serie de herramientas enfocadas a solucionar los problemas que pueda presentar su estrategia. Planes estratégicos desarrollados con previsión a uno, tres o cinco años; planes de negocio enfocados a maximizar la eficiencia; diversificación de los servicios o preparar un relevo generacional.

Consultoría económica. La más reclamada por las grandes empresas que necesitan obtener informes sobre sus cuentas. Los consultores o consultoras especializados en este sector, analizan la economía, las inversiones o aspectos como la viabilidad financiera del proyecto o los cambios dentro de la empresa.

Consultoría de marketing. La mayoría de empresas cuentan con su propia área dedicada al marketing y la publicidad. Para los casos en los que esto no es así, los profesionales dedicados a este tipo de consultoría, ayudarán con todo lo relativo a este aspecto fundamental. Desarrollar planes de marketing, realizar los estudios de mercado correspondientes o presentar planes de posicionamiento es su misión.

Consultoría especializada. Para este campo concreto de las consultorías, debido al alto nivel de especialización que requieren, se contratan los servicios de expertos ya reconocidos. Abarcan puntos concretos como los RRHH, el área de la informática, sistemas de calidad o nichos de mercado muy concretos.

Dentro de estos tipos, se abre el abanico para ofrecer servicios más concretos y específicos a razón de las necesidades particulares de cada cliente.

Los servicios que presta una consultoría pueden ser vitales para el desarrollo de una empresa o el mantenimiento de la misma. Gracias a estos servicios, se pueden detectar los fallos que presente cualquier aspecto de la empresa, analizarlos y solventarlos. Del mismo modo que sin necesidad de solventar deficiencias, con ayuda de una consultoría se pueden potenciar todos los aspectos necesarios.

¿No es lo mismo que un asesor?

Rotundamente, no. Los asesores, cuentan con conocimientos de índole legal, administrativa, fiscal y contable. Su labor es acompañar en los negocios para procurar un análisis de las cuentas y evaluar la rentabilidad. Los asesores se encargan del papeleo, los trámites, gestiones del día a día. Como su nombre indica, asesora y aconseja sobre las decisiones a tomar o posibles pasos a seguir, pero siempre en base a los asuntos legales.

Los asesores, previenen problemas en cualquier caso, pero no los solucionan. Su cometido es supervisar algunos aspectos de la empresa y mantener al día todo lo relacionado con la gestión. Lo más conveniente es contar con un asesor de forma permanente.

La consultoría es un servicio que se requiere de forma puntual. Se detecta un problema o algún fallo en cualquier aspecto del negocio o empresa y se contrata un profesional para ese asunto en cuestión.

El consultor o consultora, acudirá a la empresa, analizará la situación, encontrará el problema y proporcionará las herramientas y soluciones necesarias. Establecerá las pautas a seguir para resolver todas las cuestiones y dará por concluido su trabajo.

Independientemente de que haya asesores, los servicios de consultoría son una gran solución para muchas de las empresas o negocios. Con la ayuda de uno de sus servicios puedes salvar el tuyo propio.

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