Ideas para hacer una rica ensalada

Todos sabemos que preparar una ensalada es una tarea sencilla y rápida para hacer en casa, pero es muy fácil aburrirse de ellas o incluso no saber qué echarles. Por eso hay veces que se  termina comiendo mal en cualquier sitio de la calle o comprando comida basura en lugar de hacer una rápida ensalada.

Todos sabemos que preparar una ensalada es una tarea sencilla y rápida para hacer en casa, pero es muy fácil aburrirse de ellas o incluso no saber qué echarles. Por eso hay veces que se  termina comiendo mal en cualquier sitio de la calle o comprando comida basura en lugar de hacer una rápida ensalada.

Por eso, es importante conocer algunos trucos para que las ensaladas estén más ricas y sean tentadoras. En este artículo te vamos a contar los mejores trucos para hacer la ensalada perfecta sin tener que pasar horas en la cocina, ya que tampoco hay que dejar que la ensalada pierda su esencia.

Ingredientes que puede llevar tu ensalada perfecta

Un problema habitual es que ya no se sabe qué ingredientes echar a la ensalada porque este plato se ha elaborado en multitud de ocasiones. Por eso, te vamos a dar algunas ideas de ingredientes que pueden formar parte de tu ensalada perfecta. Además, te vamos a explicar cómo los debes tratar para que estén frescos y ricos.

  1. Endivias

Las endivias son un ingrediente ideal para una ensalada y que puede suplir a la habitual lechuga. Para que no se reblandezcan, las debes lavar justo antes de servirlas. Las mejores tienen las hojas blancas, con los bordes amarillos. Si estas tienen un color verdoso, quiere decir que son amargas. Basta con cortarles un pequeño cono en el centro con un cuchillo de punta para restarle amargor.

Están buenísimas mezcladas con queso azul, un poco de aceite de nuez y un chorrito de vinagre de Jerez. También se pueden saltear al fuego con un poco de mantequilla y zumo de limón.

Prueba a acompañarlas con dados de manzana y nueces con un aliño de aceite de nuez, zumo de limón y pimienta.

Y por supuesto, jamás las dejes en remojo, pues acentuará el punto de amargor. Si por el contrario, ya lo hiciste, procura lavarlas rápidamente con agua muy caliente.

  1. Lechuga

La lechuga es el ingrediente principal de la mayoría de ensaladas. Pero a pesar de ello mucha gente todavía no sabe cómo se debe tratar.

Si la lechuga se conserva fresca se mantendrán todas sus propiedades. Un truco es cuando se corta guardar la parte sobrante en un trozo de servilleta de tela humedecida dentro de la nevera. También la puedes envolver en papel de periódico o en una bolsa de plástico cerrada en un lugar fresco.

Cuando vayas a preparar la ensalada, trocéala con la mano ya que no habrá que cortarla con un cuchillo evitando que se ennegrezca y afee la presentación en mesa.

  1. Repollo crudo

Si aún no has probado el repollo en la ensalada, es tu momento. Selecciona la parte más blanca y trocéala en tiras muy finas. Si te resulta muy indigesto, prueba a hervirlo previamente.

Pero el repollo lo puedes acompañar de multitud de ingredientes en tu ensalada. Por ejemplo, puedes hacer una rica ensalada de repollo con zanahoria. Pero también combina a la perfección con piña o tomate.

  1. Cebolla

La cebolla puede formar parte de cualquier ensalada. Eso sí, si eres de los que cada vez que pela una cebolla termina llorando a lágrima viva debes seguir este truco. Prueba a coger un gol de agua caliente y un chorrito de vinagre. Introduce la cebolla durante unos 15 minutos y verás como al cortarla, no sueltas ni una lágrima.

  1. Tomates

Otro ingrediente perfecto para echar a una ensalada es el tomate, ya sea cherry o kumato. Pero debes acordarte de no guardar los tomates en la nevera, ya que se conservan mejor a temperatura ambiente, haciendo que la ensalada gane mucho sabor.

  1. Ajo

Si tu intención es preparar una ensalada en la que quieres incorporar ajo, asegúrate de hacerlo lo último, una vez los demás vegetales hayan soltado su jugo, ya que si lo echas antes, corres el riesgo de amargar toda la mezcla.

También puedes frotar un diente de ajo por las paredes de la ensaladera e igualmente va a tomar el sabor.

  1. Apio para decorar

A la hora de querer hacer una buena presentación en mesa, puedes utilizar el apio. Raspa y cepilla los tallos y córtalos en 3 tiras delgadas de un extremo a otro. Sumérgelo en un baño de agua muy fría durante una hora y tendrás unos tallos rizados, los cuales quedan geniales para ponerlos sobre la ensalada y darle un toque decorativo único.

  1. Vinagreta tradicional

Todas las ensaladas se deben aderezar para que tengan buen sabor. Y el aderezo básico es la vinagreta tradicional, que se debe hacer con un buen vinagre y aceite de oliva virgen extra.

“El aceite de oliva virgen extra es el aceite perfecto para una ensalada porque aporta sabor y es beneficioso para la salud”, indican desde el Centro de Interpretación Olivar y Aceite, donde puedes comprar aceite de oliva virgen extra ecológico de Jaén.

  1. Vinagreta de miel y mostaza

A veces la tradicional vinagreta puede resultar aburrida. Y una alternativa interesante que aporta un sabor único y diferente a las ensaladas es la vinagreta de miel y mostaza. Además, es muy fácil de hacer.

Otros tipos de ensaladas ricos y saludables

El punto anterior hemos hablado de algunos ingredientes básicos o interesantes que pueden formar parte de una rica ensalada. Pero nos hemos centrado en la tradicional ensalada de lechuga u otros vegetales. Pero es que hay un sinfín de ensaladas diferentes, como las siguientes.

  • Ensalada de frutas

Las ensaladas de frutas son perfectas para tomar como aperitivo, snack o postre. Si te gustan las ensaladas de frutas pero las piezas se te oscurecen muy rápido mientras las estas cortando, prueba a echar un chorrito de jugo de limón natural para evitar la oxidación y que se pongan feas.

  • Ensalada exótica y fácil

Si por el contrario, prefieres una ensalada fácil y rápida de preparar pero con un toque de originalidad, trocea pechuga de pollo, mézclalo con la lechuga y acompáñalo con una vinagreta y un poco de curry en polvo.

  • Ensalada de espinacas

Se permiten los brotes tiernos para preparar una rica ensalada de espinacas. Una de las opciones podría ser añadirle un puñado de champiñones crudos en láminas y un poco de beicon frito y no te olvides del aliño con una vinagreta de miel y mostaza. También con esta ensalada combina muy bien el queso de cabra.

Otra opción es la preparación a base de verduras asadas en el horno como la remolacha, la cebolla o el hinojo.

  • Ensalada de arroz

Por último, para una ensalada de arroz, debes cocer previamente el arroz en abundante agua salada hasta que esté al dente (cuidado de que no se te pase), pero tampoco debe quedarse crudo. Cuélalo sobre un chorro de agua fría para interrumpir el proceso de cocción y vuelve a colarlo para eliminar toda el agua restante. Viértelo en una fuente con un poco de aceite de oliva y deja que se enfríe con el tiempo al aire libre. No olvides removerlo para evitar que se reseque. El arroz lo puedes acompañar de diferentes ingredientes como maíz dulce, pimiento, zanahoria, palitos de cangrejo o atún.

Las ensaladas pueden ser platos muy fáciles de preparar y pueden quedar platos muy ricos si se aplican los trucos que os hemos explicado en este artículo. Además, esperamos que tras la lectura no os falten ideas para crear diferentes y ricas ensaladas. Ya que os hemos dado ideas para todos los gustos.

 

Comparte este artículo
Facebook
Twitter
LinkedIn
Últimas publicaciones

La medicina estética gana popularidad

Probar un tipo de remedios distinto a lo convencional para cuidar de nuestro cuerpo en la medida que queramos se está convirtiendo en algo bastante habitual en la sociedad moderna en la que nos encontramos. Y eso es porque hay remedios que funcionan y técnicas que hacen posible que las personas consigamos ese tipo de cuerpo que queremos sin perder un ápice de salud.

¿En qué consiste el efecto Forer?

El efecto Forer ocurre cuando un sujeto adopta como válida una afirmación sobre sí mismo, porque cree que proviene de una fuente segura y fiable. Explicado de otro modo: las personas son víctimas de la falacia de la validación personal, y aceptan como propias y de confianza generalizaciones que pueden resultar válidas para cualquier persona.