Cómo cuidarse las uñas

Las uñas son una parte más de nuestro cuerpo y aunque a veces no se les da la importancia que tienen, es importante cuidarlas. 

En primer lugar, son un elemento de protección y como tal, ayudan a prevenir lesiones y daños en extremidades sensibles como son los dedos. Y, además, cumplen una función táctil. Son una parte del cuerpo rica en terminaciones nerviosas, lo que hace que contribuyan en nuestra capacidad de sentir y percibir el tacto con mayor precisión. Además, mantener las uñas limpias y cortas ayuda a prevenir la acumulación de suciedad, bacterias y hongos debajo de ellas. Esto puede reducir el riesgo de diversas infecciones y enfermedades.

En línea con lo anterior, gracias a las uñas es posible agarrar, coger y manipular objetos. Aunque inevitablemente también los dedos, las uñas permiten realizar acciones diarias. Por ejemplo, rascarse, escribir en un teclado, abrochar botones, etc.  Lograr tener unas uñas fuertes y bien cuidadas ayudan a evitar lesiones, como rasguños y cortes en la piel. 

Sin embargo, lo que más caracteriza a las uñas es la belleza y estética. Las uñas, cuando están bien cuidadas pueden mejorar la apariencia estética general y contribuir a una imagen personal más arreglada, pulida y presentable.

No obstante, aunque la mayoría no sean conscientes de ellos, las uñas son de gran importancia para la salud. Son un indicador más. El estado de nuestras uñas proporciona información sobre nuestra salud general. Por ejemplo, uñas quebradizas, decoloradas o con cambios significativos en su apariencia pueden indicar algunos problemas de salud como deficiencias nutricionales. 

Cabe destacar que las uñas son un elemento de comunicación cultural: En algunas culturas, las uñas tienen significados y simbolismos específicos. Por ejemplo, en ciertas tradiciones, el uso de uñas largas puede ser un signo de belleza o estatus social. Lo que está claro es que, independientemente de la cultura, sirven como elemento de autoexpresión. Decorar las uñas con esmalte, arte o accesorios puede ser una forma de expresión personal y creatividad. Y, cada vez más. Son numerosas las formas y colores que pueden usarse para decorar las uñas. 

¿Cómo cuidarse las uñas?

Para mantener las uñas cuidadas y en buen estado y así, aprovechar todos sus beneficios, es importante mantenerlas limpias, cortarlas regularmente, protegerlas de productos, hidratar las cutículas y evitar malos hábitos. Entre ellos se encuentran morderlas o dañarlas diariamente con el uso de productos químicos. Mantener unas uñas saludables es una parte importante más del autocuidado y la higiene personal.

Posibles problemas de salud en las uñas 

Las uñas saludables son fáciles de detectar, deben ser fuertes, lisas y de color uniforme. Sin embargo, pueden surgir diferentes problemas si no se les presta atención adecuada. Por ello, debes conocer algunos de los problemas más comunes de las uñas:

  • Uñas quebradizas. Las uñas frágiles y quebradizas son frecuentes en personas de avanzada edad, son resultado del envejecimiento. Sin embargo, también pueden tener lugar en personas jóvenes y los motivos pueden ser diversos. Desde la exposición frecuente a productos químicos agresivos, el uso excesivo de removedores de esmalte de uñas, hasta la exposición al agua y al detergente sin protección, la falta de humedad o incluso la deficiencia de vitaminas y minerales.  A veces son también un síntoma de enfermedades y afecciones como por ejemplo, la tiroides. Por ello,  para mantener las uñas saludables, es importante protegerlas de sustancias químicas, usar guantes para tareas que requieran la exposición a agua y productos (por ejemplo, tareas del hogar). Es importante mantenerlas hidratadas de forma constante. Con crema hidratante o geles especiales para uñas. 
  • Uñas encarnadas. Tiene lugar cuando crece dentro de la piel y no sobre ella. Lo que provoca dolor, enrojecimiento e inflamación. Los motivos que la causan también son varios. Por ejemplo, desde un corte inadecuado de las uñas, uso de zapatos demasiado ajustados hasta infecciones en las uñas. Para prevenir las uñas encarnadas es recomendable cortar las uñas de forma recta, no demasiado cortas, y evitar el uso de zapatos estrechos que compriman los dedos. En la medida de lo posible evitar recibir golpes en la zona. 
  • Infecciones por hongos. Las infecciones por hongos en las uñas, también conocidas como onicomicosis, pueden causar decoloración, engrosamiento y fragilidad de las uñas. Se trata de una infección que se produce con más frecuencia en las uñas de los pies. Generalmente se produce por un ambiente húmedo, exceso de sudoración o mal secado como señalan desde la Fundación Piel Sana. Para prevenir las infecciones por hongos es importante mantener los pies limpios y secos, usar calcetines de algodón transpirables y zapatos que permitan la ventilación adecuada. También evitar compartir utensilios de pedicura con otras personas.

En caso de experimentar problemas en las uñas es recomendable consultar a un especialista con el objetivo de detectar posibles complicaciones médicas y ponerle tratamiento lo antes posible. De manera que cuidar la salud de las uñas implica mantenerlas limpias, hidratadas y protegidas de factores que puedan debilitarlas o causar problemas. 

¿La manicura y la pedicura sirven para mantener las uñas sanas?

Tanto la manicura como la pedicura son parte importante del cuidado de las uñas. De gran utilidad para mantenerlas sanas. Ambos son tratamientos profesionales que se centran en el cuidado y embellecimiento de las uñas de las manos (manicura) y los pies (pedicura). 

La manicura y la pedicura incluye varios pasos que contribuyen al mantenimiento de la salud de las uñas:

  • Mojarlas. Todo tratamiento de pedicura y manicura comienza por el remojo de las manos y pies en agua. Dependiendo del lugar, se incorpora en el agua sales de  baño o aceites esenciales. Es el primer paso para suavizar la piel y las cutículas, y así, poder manipularlo fácilmente. 
  • Corte y limado. Durante la manicura y la pedicura, lo más obvio es el corte de las uñas. Se cortan y se les da forma utilizando tijeras, cortaúñas o limas de uñas. Siempre teniendo en cuenta que deben cortarse de forma recta y no demasiado cortas para prevenir problemas como las uñas encarnadas.
  • Eliminar las cutículas. La cutícula es la piel que se encuentra alrededor de las uñas. La unión de la uña con el dedo. Con el remojo se pueden manipular mejor, se ablandan y con la herramienta de manicura y/o pedicura se empuja hacia atrás o se corta cuidadosamente. Esto ayuda a mantener la apariencia ordenada de las uñas y previene la acumulación de suciedad debajo de ellas.
  • Exfoliar e hidratar. Es frecuente que para una buena manicura y pedicura se aplique un exfoliante suave en las manos o los pies para eliminar las células muertas de la piel. Seguidamente se les aplica una crema o aceite hidratante. Esto ayuda a mantener la piel suave. .
  • Esmalte y protección. Para terminar, , se puede aplicar esmalte de uñas después de la manicura o la pedicura para embellecer las uñas. Es una cuestión estética y decorativa. En este aspecto también existen productos que se pueden implementar para  su protección como una base protectora o un endurecedor de uñas. Así se fortalecen y protegen las uñas de las agresiones externas.

Es importante destacar que la manicura y la pedicura deben realizarse en establecimientos de confianza y con profesionales capacitados para evitar lesiones o infecciones. Teniendo en cuenta las reseñas de diversos centros, uno de los que mejores opiniones recibe por parte de los clientes es Lovely Lashes que, además, cuenta con centros por todo el territorio español y son expertos en microblading de cejas

Es recomendable seguir prácticas de higiene, como cerciorarse de que se procede a la esterilización adecuada de los utensilios utilizados.

Si bien la manicura y la pedicura pueden ayudar a mantener las uñas sanas, es fundamental complementar estos tratamientos con una rutina de cuidado regular en casa. Deben incluir, al menos, limpieza de las uñas, la hidratación de las cutículas y la protección contra productos químicos agresivos o lesiones.

¿Cada cuánto hacerse la manicura y la pedicura?

La frecuencia recomendada para hacer la manicura y la pedicura puede variar según las preferencias individuales y el estado de las uñas. Sin embargo, aquí hay algunas pautas generales que se pueden tener en cuenta. 

En general, la manicura suele hacerse cada semana o cada dos semanas. Esto permite mantener las uñas limpias, cuidadas y en buena forma. Sin embargo, hay que tener en cuenta el tipo de uñas, es decir, si  crecen más o menos lento o si se utilizan esmalte de uñas. En cuyo caso la frecuencia puede ser mayor, cada tres o incluso cuatro semanas. 

Por su parte, la pedicura se hace con menos frecuencia. Las uñas de los pies están menos expuestas y además crecen más lentamente. Por lo tanto, se recomienda hacerla cada cuatro o seis semanas. 

Sin embargo, son solo una guía general. Como se ha mencionado pueden variar según tus necesidades y preferencias personales. Además, ten en cuenta que la salud y el estado de tus uñas también pueden influir en la frecuencia de las manicuras y pedicuras. Si tienes uñas más débiles o problemas como uñas encarnadas o infecciones por hongos, es posible que necesites realizar tratamientos y cuidados más frecuentes.

Recuerda que, además de las visitas al salón para realizar una manicura y pedicura profesionales, también es importante mantener una rutina de cuidado en casa. Siempre es recomendable conocer nuestro propio cuerpo y atender a sus necesidades particulares. Observar cómo responden tus uñas al cuidado y los tratamientos para determinar la frecuencia adecuada de las manicuras y pedicuras.

 

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